banner noticias

CARRERA SOLIDARIA

Todos los años, uno tras otro realizamos una carrera solidaria en el colegio. Aparentemente siempre es lo mismo: correr para conseguir dinero y donarlo a una ONG. Pero en realidad, es mucho más que eso; cada vuelta es un pequeño rayo de esperanza para cientos de personas que buscan vivir, cada gota de sudor la sonrisa de un niño al recibir ayuda, cada euro (cantidad de dinero casi insignificante para nosotros) una comida para una madre y la primera de un hijo al que acaba de dar a luz. 

 

Además, cada año es diferente por otra razón: el dinero que donamos no va destinado siempre al mismo lugar. Cada año tenemos la oportunidad de ayudar a gente distinta, de distintas partes del mundo, con distintas necesidades, pero todos con la misma necesidad de cariño y ayuda. Este año nuestra ayuda va destinada al mismo lugar que el año pasado, el Centro Nutricional Ana Mogas de Mozambique. Con nuestras vueltas ayudamos a gente de África, ciudadanos del mismo mundo que nosotros. 

 

 La dinámica es sencilla, por cada vuelta corrida se dona una cantidad de dinero. El objetivo es dar todas las vueltas posibles para conseguir dar toda la ayuda posible. No es solamente una carrera con espíritu deportivo, es también una carrera con espíritu humano. Ya no solo por la finalidad que tiene, sino porque ese día se respira compañerismo, amor, alegría… Los más pequeños cogen las manos de los mayores, y se dejan llevar por ellos, demostrando su sencillez y confianza. Los mayores, de una forma u otra, les guían hasta un destino común, no les sueltan la mano, ríen con ellos, juegan… La escena que se puede observar en el parque este día es maravillosa, un alboroto de gente: jóvenes, pequeños, mayores, ancianos, profesores, padres, alumnos… todos unidos por la misma causa, y sonrisas, muchas sonrisas. 

 

La carrera solidaria no es solamente el momento en el que todos nos unimos y ponemos nuestro esfuerzo al correr, es todo lo que tiene detrás, lo que conlleva. Es un día que todos disfrutamos, de una manera o de otra.

Resulta muy satisfactorio saber que con un poco de tu esfuerzo y sacrificio, puedes darle un pequeño giro a la vida de alguien que está ahí fuera y que lo necesita; resulta satisfactorio saber que estás ayudando a vivir.

Isabel Gómez Navamuel

Alumna de 3º ESO