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Historia

historia 1A principios de los años 20 en Mora existían varias escuelas dependientes del Ayuntamiento, pero gracias a la generosidad de Doña Maria Martín-Maestro Millas, se pudo construir en este pueblo toledano un colegio con el sello de la Compañía de Santa Teresa de Jesús. El sueño de esta mujer era “formar cristianamente a la niñez y juventud de este pueblo”.

Este proyecto comenzó el 24 de Enero de 1915 cuando, el Alcalde D. Vicente Pérez Curbelo, concede el permiso para realizar la construcción del Colegio, tras la petición realizada por el cura párroco, el cual había recibido, mediante donación de Dña. Maria, unos terrenos situados en la calle Honda (ahora con el nombre de calle Maria Martín-Maestro).

Una vez constituida la Junta, que llevaría la gestión y organización del Colegio, y con el edificio prácticamente terminado, sólo faltaba buscar la congregación que llevaría a cabo este proyecto basado en transmitir los valores evangélicos y los conocimientos humanísticos y científicos.

historia 2La Junta gestora primeramente intentó buscar que se hicieran cargo del Colegio la congregación de las Damas Negras de Madrid, pero camino de la reunión con dicha congregación, en un vagón de tren, comenzaron una conversación con una Hermana Teresiana que contándoles su misión, los lugares en los que estaban establecidas y su carisma íntimamente ligado a Teresa de Ávila, hicieron cambiar de opción a los miembros de dicha Junta, otorgando la futura dirección del Colegio a la Compañía de Santa Teresa de Jesús. Para ello, días después dirigen una carta a la Superiora General de la Compañía, la Madre Teresa Blanch, exponiendo la situación. Y en los primeros días de Octubre de 1920 salieron de la Casa General de la Compañía, las fundadoras de la Casa de Mora: Superiora de la Comunidad, Madre Carolina Bernardos, y las Hermanas Jesús Senosiaín, Maximina Oloriz, Albina Gárriz, Eufema González, Irene Allo, Emilia Urzainqui, María Reta, Teresa Ferrer, Concepción Gómez, Juana Dueñas y Alejandra Sorbet.

El curso comenzó unos días después de constituido el Claustro con 9 profesoras y 3 auxiliares para un alumnado de 348 personas. Y tras muchos esfuerzos, poco a poco empezaron a llegar al Centro las primeras alumnas internas y empezaron a gestionarse las deseadas becas para niños pobres.

Los días 16 y 17 de abril de 1921 fue inaugurado el Colegio bajo las manifestaciones de cariño de los morachos. Este acontecimiento se celebró con una Solemne Bendición en la Capilla del Colegio. Así, con este acto, ya el Colegio tenía al Señor, su razón de ser, pues su objetivo era dar a conocer y amar a ese Jesús.

Siguieron una serie de años, sin nada excepcional que destacar, hasta que en 1936, con el comienzo de la Guerra Civil, las Hermanas tienen que abandonar su casa, convirtiéndose el Colegio en oficinas, cárcel, instituto, museo municipal, hospital,…

Pero el sentimiento de lucha y dedicación de las Hermanas Teresiana, hace que en julio de 1941, el Colegio Teresiano María Inmaculada vuelva a recibir a dichas religiosas con más ganas que nunca retomando la labor educativa que habían dejado pendiente por fuerzas mayores.

En la década de los años 60, y las nuevas leyes educativas, la oferta formativa del Colegio llega a ampliarse, abarcando todas las edades hasta la concesión del Título de Bachiller Elemental, el Bachillerato Superior y además, se preparaba a alumnas de Magisterio que luego revalidaban sus estudios oficialmente en la Escuela Normal de Toledo.

Aunque la tarea educativa y apostólica del Colegio no se encierra en Mora: se abre un internado para que alumnos de los alrededores puedan recibir la Enseñanza Teresiana. Dicho internado fue muy numeroso.

Así mismo, las Hermanas teresianas en su reto de lucha social y apoyo a los habitantes del pueblo, realizaron un taller donde se trabajaba la alfombra de nudo español, en el que una Hermana se encargaba de la preparación intelectual y religiosa de las chicas que aprendían este trabajo.

El trabajo, dedicación, esfuerzo y carisma de las Hermanas del Colegio, se vio reconocido en el pueblo cuando el 12 de septiembre de 1967, bajo la presidencia de su Alcalde D. Aurelio Cabeza, y a petición de antiguos alumnos y alumnas del Colegio, se decide en una Sesión Plenaria del Ayuntamiento de Mora lo siguiente: “Los miembros que integran el Pleno, acuerdan, interpretando el sentir general del vecindario, conceder a la Reverencia Madre Mª del Pilar Úbeda Perkis, el merecido y honroso título de Hija Adoptiva de Mora como público reconocimiento a los singulares méritos que en ella concurren”.

historia 3Con la reforma educativa de 1980, tuvo que reestructurar el Colegio, el cual tuvo que reducir niveles, quitar el Bachillerato y aumentar el número de aulas.

Y así llegamos hasta hoy, en que el Colegio forma parte de la Fundación Escuela Teresiana y cuenta con Educación Infantil, Educación Primaria y Educación Secundaria.

En cada etapa que hemos ido siguiendo, los alumnos del Colegio han tenido la oportunidad de formarse y trabajarse interiormente. Además de todo lo recibido en el Colegio, se les ha brindado la oportunidad de ser miembros activos primeramente de la Archicofradía de Mª Inmaculada y Teresa de Jesús, que después pasó a ser el Movimiento Teresiano de Apostolado (MTA).

Cientos de alumnos se han formado en este Centro: aquí abrieron la mente a la ciencia y su corazón al amor. Es asombroso el recuerdo estupendo que de ellos tienen las Hermanas que han pasado por esta Casa y los estrechos lazos que se crearon entre ellos y sus profesoras.

El Colegio de Mora, ya casi Centenario, ha sabido acoger la semilla Teresiana porque fue siempre una tierra fértil.